Agresión y estigmatización contra la prensa que fiscaliza al alcalde de Ipiales
El periodista Yony Coral, de CNC Ipiales, fue agredido físicamente por un escolta del alcalde Amílcar Pantoja cuando intentaba preguntarle por la calidad del agua potable en el municipio. Horas después, el mandatario desacreditó públicamente al periodista al este cuestionar su gestión. La Fundación para la Libertad de Prensa, FLIP, advierte que estos hechos profundizan un entorno hostil para la prensa local, pues se obstaculizan sus preguntas y se deslegitima su trabajo ante la ciudadanía, en perjuicio del debate sobre problemas que afectan a la comunidad.
La agresión ocurrió el 13 de octubre, cuando Coral y otro comunicador esperaban al alcalde afuera de las instalaciones de la administración municipal. El escolta empujó repetidamente al periodista e impidió que se acercara al funcionario para obtener una respuesta. Esa noche, en una transmisión desde su cuenta personal de Facebook, Pantoja insinuó que las críticas de la prensa obedecen a resentimientos y a que no reciben pauta oficial. Aunque no los identificó, el contexto y la proximidad con lo ocurrido vinculan sus señalamientos con los comunicadores que lo abordaron.
Posterior a esa transmisión, el alcalde también respaldó un comentario público que atribuía a la presión de una entrevista solicitada por varios periodistas (entre ellos Yony Coral) la muerte de Fernando Rosero, gerente de Empoobando, ocurrida hace siete años. Pantoja respondió: “Tanta verdad en su comentario”. Avalar una acusación de esta gravedad, sin sustento, alimenta la hostilidad contra la prensa y presenta las preguntas periodísticas como una conducta dañina por la que sus autores merecen ser señalados.
Estos hechos se suman a antecedentes documentados por la FLIP. Desde el inicio de la administración de Pantoja, la Fundación ha registrado once agresiones contra periodistas en Ipiales, seis provenientes del alcalde o de sus funcionarios. Quienes cubren la gestión pública municipal han sido los más afectados. La FLIP ha enviado tres cartas al mandatario para rechazar estos señalamientos y recomendar medidas que garanticen el ejercicio periodístico, sin recibir respuesta.
En un estudio realizado por la FLIP sobre las condiciones del periodismo y las brechas de protección en Nariño, se encontró que fiscalizar la administración pública constituye un foco recurrente de riesgo: entre 2024 y 2025 se documentaron 19 agresiones provenientes de funcionarios públicos y 22 vinculadas al cubrimiento de la gestión estatal. El estudio también identificó que, cuando las autoridades que deberían proteger a la prensa son percibidas como parte del riesgo, se deteriora la confianza para denunciar y buscar apoyo institucional.
Asimismo, en el análisis se encontró que la respuesta de protección otorgada por las autoridades locales rara vez incluye acciones para desmontar los discursos que justifican o impulsan las agresiones. Por eso, la FLIP exige al alcalde Pantoja cesar los señalamientos estigmatizantes, rechazar públicamente la agresión contra Coral y reconocer la legitimidad del trabajo de quienes fiscalizan su gestión. Las insinuaciones sobre supuestos intereses económicos desvían la atención de los asuntos que requieren explicaciones públicas y aumentan la presión para que los medios eviten temas incómodos.
La Fundación solicita a la Alcaldía capacitar a sus funcionarios y al personal de su esquema de seguridad en el respeto a la libertad de prensa, y establecer un espacio de seguimiento con periodistas locales para identificar riesgos y adoptar medidas de prevención, conforme a las recomendaciones del estudio. Asimismo, pide a las autoridades competentes investigar la agresión. La ciudadanía de Ipiales necesita respuestas sobre la calidad del agua y la gestión municipal, y garantías para quienes buscan obtenerlas.
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