Fundación para la Libertad de Prensa - FLIP

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Wednesday, 28 October 2020 11:38

Mario Pineda: la voz que perdió Sevilla

Cada sábado Mario Pineda Arboleda repartía gratuitamente el periódico La Razón. Un semanario del que era director y que apenas tenía cuatro hojas, pero que por sus investigaciones se había ganado el respeto del pueblo de Sevilla, Valle del Cauca. 

A Mario Pineda lo asesinaron el cuatro de noviembre de 1983. En el último mes habían sido asesinadas otras nueve personas en Sevilla. Aunque nunca se supo con certeza quiénes fueron los autores del crimen, se rumoraba que sus tajantes críticas habrían detonado todo. 

Con 43 años Pineda había logrado tener un semanario en el que realizaba denuncias sobre irregularidades de la Alcaldía, Tesorería, Concejo Municipal y demás entidades municipales. Ventilaba con nombre propio, detalles y pruebas la corrupción de las instituciones de Sevilla. El último número del semanario, que salió días después del asesinato de Pineda, estuvo dedicado a denunciar clientelismo en el Concejo. 

 

Más que un periodista

El pueblo de Sevilla lloró la muerte de Pineda, pues se había destacado no solo por su periodismo crítico, sino también por ser un ciudadano ejemplar. Era presidente de la liga de atletismo, tesorero de la Junta Municipal de Deportes, fundador del centro cultural José Martí, directivo del grupo ecológico de Sevilla y coordinador zonal de Alcohólicos Anónimos. El día de su asesinato Pineda terminaba de organizar una maratón para ese fin de semana, y luego se dirigiría hacia el centro cultural para ultimar detalles sobre un concurso de cuento local.

Pineda llegó al periodismo luego de tener un café en el centro de Sevilla. De forma autodidacta y orgánica decidió organizar el semanario La Razón, para seguir sirviendo a la ciudadanía.

La investigación

El Tiempo y Semana documentaron, en su momento, que un mes antes del asesinato del periodista, este había sido citado por el comandante de la Policía de Sevilla. Aparentemente, el uniformado le habría pedido explicaciones sobre una investigación por prevaricato en la que el comandante se veía involucrado y que se publicaría en La Razón 

La investigación fue archivada y el homicidio de Pineda quedó en completa impunidad. En principio habían sido vinculados dos capitanes de la Policía, sin embargo, luego fueron retirados de la investigación. 

Aunque el caso de Pineda no haya tenido respuestas, desde la FLIP no queremos olvidar el impacto del trabajo periodístico que tuvo en Sevilla el semanario de Mario Pineda. Gracias por recordar con nosotros. 






Tuesday, 10 October 2017 12:27

Martha Luz López López

El 10 de octubre de 1989 fue asesinada Martha Luz López López, gerente administrativa de El Espectador en Medellín. Dos hombres le dispararon cuando se disponía a salir de su residencia, ubicada en el barrio El Poblado de Medellín. Este asesinato hace parte de la persecución del Cartel de Medellín a periodistas y personal administrativo de El Espectador. El grupo de jefes del Cartel de Medellín, autodenominado 'Los Extraditables', había realizado una amenaza generalizada a todos lo empleados del periódico obligándolos a abandonar la ciudad. El asesinato de López se debió a represalias por su negativa de renunciar. Ese mismo día fue asesinado Miguel Soler. La investigación continúa en manos de una Fiscalía regional de Medellín. Según registros de la FLIP la última actuación adelantada en materia investigativa fue la resolución de acusación proferida en contra de los presuntos autores materiales del crimen. 

Nelson de la Rosa Toscazo fue un reportero gráfico del periódico El Universal en Cartagena asesinado junto a su esposa el martes 3 de agosto de 1993. Semanas antes, Nelson había publicado una serie de fotografías de una banda criminal.

En su momento, la FLIP, Reporteros Sin Fronteras y la Sociedad Interamericana de Prensa instaron al Estado colombiano y a la Fiscalía a investigar el asesinato de Nelson y a encontrar a los responsables. Sin embargo, en 2013 el caso de Nelson prescribió, por lo que se dejó de buscar a los autores del crimen. La Fiscalía continúa sin tener registros sobre la investigación de su muerte, además de desconocer a los responsables del homicidio, se desconoce qué autoridad judicial recibió el caso.

Nuestro equipo FLIP no ha podido contactar a colegas o personas cercanas a Nelson. Si usted lo conoció o tiene pistas de quiénes pudieron haber tratado con él, puede escribirnos a This email address is being protected from spambots. You need JavaScript enabled to view it.

En la FLIP no olvidamos a los fotoperiodistas que como Nelson han sido asesinados por contar historias a través de sus lentes. Gracias por recordar con nosotros. 

Antes de cerrar el mes de julio, queremos recordar a los nueve periodistas que han sido asesinados en un mes como este desde 1986. Todos los casos siguen impunes, pero no queremos que caigan en el olvido.

Gracias por recordar con nosotros.

En la FLIP no olvidamos.

 

El 18 de octubre de 1996, el periodista Norvey Díaz Cardona fue asesinado en Girardot, Cundinamarca. Norvey era director y fundador del noticiero radial “Rodando barrios” en la emisora regional Radio Colina y, durante seis años, fue hostigado y amenazado por las   denuncias periodísticas que realizó. Hace cinco años su caso prescribió en total impunidad. 

Una vida periodística hostigada  

Durante 1990, el periodista Norvey Díaz estuvo denunciado ante la opinión pública el asesinato masivo de habitantes de calle, recicladores y presuntos raponeros en Girardot. Norvey aseguró en sus reportajes que esta serie de crímenes respondía a la “limpieza social” que estaría haciendo un grupo ilegal denominado “Muerte a ladrones y bazuqueros” que, a través de avisos pintados en las paredes, amenazó con asesinatos selectivos. 

Además, según Norvey, algunos miembros de la Policía Nacional estarían implicados en las masacres, por lo que decidió denunciar los homicidios ante la Personería, la Defensoría del Pueblo, la Procuraduría y la Fiscalía. En consecuencia, varios policías  fueron investigados, pero las autoridades no determinaron la relación entre los agentes y estos asesinatos, de modo que ningún funcionario policial fue hallado culpable.

Sin embargo, a partir de ese momento, Norvey empezó a recibir amenazas e intimidaciones que pretendían silenciar su voz. En varias oportunidades, llegaron a la puerta de su casa coronas fúnebres con su nombre y cartas en las que lo amenazaban de muerte. Ante esto, el periodista empezó a abordar otros temas de investigación , en su mayoría relacionados con el orden público y la administración de recursos públicos de  la alcaldía de Girardot. 

Hasta 1996, Norvey no dejó de recibir amenazas y hostigamientos que intimidaron su ejercicio periodístico. Un día como hoy, hace 25 años, el periodista fue asesinado en Ricaurte, Cundinamarca a sus 42 años. La Fiscalía jamás determinó quién podría estar detrás del homicidio, por lo que su caso prescribió en 2016 en total impunidad. 

Para la fecha de publicación de este artículo nuestro equipo FLIP no ha podido contactar a colegas o personas cercanas a Norvey. Si usted lo conoció o tiene pistas de quiénes pudieron haber tratado con él, puede escribirnos a This email address is being protected from spambots. You need JavaScript enabled to view it.

En la FLIP, no olvidamos a los y las periodistas que como Norvey han sido asesinados por denunciar las irregularidades administrativas y las violaciones a los derechos humanos en sus regiones.

Gracias por recordar con nosotros.

Monday, 06 February 2017 20:58

Orlando Sierra Hernández

Periodista. Era el subdirector del periódico La Patria de Manizales. En su columna “Punto de Encuentro” denunciaba la corrupción en Caldas. Fue asesinado frente a las instalaciones del periódico el 30 de enero de 2002.

Estado procesal:

El asesinato de Sierra es el primer caso en Colombia en el que la cadena criminal, desde los autores materiales hasta los intelectuales, es condenada por la justicia. 

El 8 de mayo del 2002 fue condenado Luis Fernando Soto Zapata a 19 años y 6 meses de prisión como autor material de los hechos. No obstante, sale de la cárcel el 27 de septiembre del 2007, gracias a una suma de beneficios

Luis Arley Ortiz Orozco, alias Pereque, es condenado a 28 años de prisión como coautor en el 2005.Igualmente a Francisco Antonio Quintero Tabares, reconocido como jefe de sicarios de la Galería de Manizales, en mayo del 2005 se le impuso una pena de 28 años de prisión como coautor. El Tribunal Superior de Manizales ratificó la condena. Sus testimonios en los últimos tiempos han sido clave para la acusación que pesa hoy sobre Ferney Tapasco.

El 24 de junio de 2015 el Tribunal Superior de Manizales revocó la sentencia de primera instancia que absolvió al excongresista Ferney Tapasco González y a Fabio López Escobar y Jorge Hernando López Escobar. En su lugar, condenó al político a 36 años de prisión como instigador del crimen, y a los hermanos López como colabores a una pena de 28 años y 10 meses. Sin embargo, el proceso se encuentra en la Corte Suprema de Justicia, debido al recurso extraordinario de casación presentado por la defensa de Ferney Tapasco, buscando que se anule el fallo condenatorio.

 

Saturday, 30 January 2021 04:31

Orlando Sierra, la pluma inquieta de Caldas

Durante las jornadas de trabajo en el periódico La Patria en Manizales, Caldas, había un sonido particular que se escuchaba por encima de los teclados. Se trataba de unos pasos firmes y afanados que merodeaban las impresoras del diario: “Ahí viene Orlando“, diría la periodista Martha Lucía Gómez, refiriéndose a su colega y jefe, Orlando Sierra, quien fue asesinado hace diecinueve años, víctima de la corrupción política. 

El 30 de enero de 2002, mientras llegaba de almorzar junto a su hija, en frente de la sede del diario, dos disparos apagaron su andar, sus bromas y su pluma. Tras el ataque, Orlando fue trasladado de urgencia al Hospital de Caldas e intervenido quirúrgicamente. Para Martha, en La Patria el ambiente se permeó de angustia, miedo y tristeza, mientras se trabajaba en la publicación del día. “Cuándo nos preguntan cómo hicieron periódico, yo ni sé cómo. Hacer periódico esos tres días fue terrible”, aseguró la periodista. Finalmente, y tras dos días en coma, el 1 de febrero, el periodista falleció en la unidad de cuidados intensivos. 

Orlando, el periodista incómodo

A sus 42 años el periodista, filósofo y escritor ocupaba la subdirección de La Patria, donde también se dedicaba a la opinión. En su columna Punto de encuentro realizaba críticas a la clase política del departamento de Caldas. Era un gran conocedor tanto de los casos de corrupción como de la cotidianidad de la región. “Para la comunidad él era como el faro de la verdad, escribía lo que nadie se atrevía”, afirma Gómez. 

Orlando contaba con el talento de encontrar titulares para cada historia. Era un apasionado por las letras y, en especial, un jefe exigente. Alba Nelfy Bernal, amiga y compañera de Orlando en el diario, recuerda cómo él, desde la puerta de su oficina, les expresaba su enojo. “Le tiraba a uno zapatos. En medio de todo, era chistoso, era muy enérgico pero no lo hacía de maldad. Le gustaba que las cosas salieran bien”, recuerda Alba.

Siempre estaba atento a la noticia. Entre sus conocidos, Orlando destacaba como un hombre de un humor singular e inquieto, rebosaba energía y una sagacidad que lograba picar a las clases dirigentes de Manizales. Alba cuenta que “él se volvió la piedra del zapato para muchos aquí, porque empezó a denunciar todas las corruptelas y las arbitrariedades que hacían aquí en la ciudad y en el departamento”.

La manera que tenía de escribir y, como algunos llaman, su “desfachatez” para denunciar, lo convirtieron en una incomodidad recurrente en el caminar de los poderosos. En particular para Ferney Tapasco, político que controló durante veinte años la Asamblea de Caldas. Gracias a una columna hecha por Orlando, en 1998, se descubrió la nulidad en su elección como diputado y, posteriormente, se logró la pérdida de su investidura.

Su labor periodística le ocasionó momentos de temor. En una oportunidad Tapasco agredió físicamente a Orlando: le quitó las gafas y las pisoteó en el suelo. Nelfy, su amiga, afirma que pese a que él manifestaba su miedo en sus escritos aún así seguía atento a la realidad política de la región.

Proyecto Manizales, un triunfo

Su muerte fue un precedente para el diario y para sus compañeros. Desde el momento de su asesinato, comenzó a conformarse un equipo mediático que contó con el apoyo de periodistas de La Patria, Semana, Cambio, El Espectador, El País, El Colombiano y El Tiempo. Todo con el fin de hacer reportería para esclarecer el caso. “Este movimiento lo que hizo fue presionar para que se esclareciera lo más pronto posible quién era el autor intelectual, porque el autor material lo cogieron”, afirmó Alba Nelfy refiriéndose a Luis Fernando Soto, el joven que disparó contra Orlando, y quien fue reconocido rápidamente, ya que quedó registrado en las cámaras de seguridad del sector. 

Efectivamente, la movilización periodística y la presión de sus compañeros contribuyó a que la muerte de Orlando no cayera en el olvido. Entre los más de 160 casos de asesinato a periodistas de los que la FLIP tiene registro, el de Orlando es el único en el que hay una condena a toda la cadena criminal; es decir, desde quien accionó el arma hasta quien dio la orden. “Para mí la suerte que tuvo ese proceso se logró gracias a que el caso de Orlando se mantuvo siempre vigente, ahí en la línea de trabajo. Ese fue el éxito”, explicó Martha. 

Y aunque Ferney Tapasco pretendía quedar en libertad alegando que el Tribunal Superior de Manizales no le había garantizado el derecho a la doble instancia, pero, para el 25 de septiembre de 2019, la Corte Suprema negó la petición. Actualmente, el caso se encuentra cerrado y Tapasco González, reconocido como el autor intelectual del asesinato, fue sentenciado a 36 años y tres meses de cárcel. Mientras que los hermanos Fabio y Jorge Hernando López Escobar, fueron condenados por complicidad, a una pena de 28 años y 10 meses, al haber contratado a la banda sicarial, según la Fiscalía.

En la FLIP no olvidamos los ataques y pedimos justicia por los periodistas que han sido asesinados por culpa de la violencia y de la corrupción política. La celeridad en los procesos no debería depender de acciones de terceros, como lo fue en el caso de Orlando. Esta garantía la debe otorgar el Estado en los cientos de casos de periodistas asesinados que aún se encuentran en la impunidad.

Thursday, 22 February 2018 15:52

Oscar García Calderón

Fue cronista taurino de El Espectador por más de 20 años. Pero no se conformaba con relatar corridas. Por la época de su asesinato, estaba investigando los nexos entre el narcotráfico y el mundo de los toros. Al parecer, los capos de la mafia estaban lavando dinero a través de la cría de ganado y las ferias taurinas.

La noche del 22 de febrero de 1998 unos desconocidos lo forzaron a subirse a un taxi. Su cuerpo sin vida fue encontrado cerca a la Fiscalía General de la Nación con tres impactos de bala. 20 años después, el crimen prescribió en la impunidad.

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